En el actual contexto económico de Argentina, la cuota alimentaria se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para las familias. Ya no basta con fijar un monto; es fundamental entender cómo proteger el valor adquisitivo destinado al bienestar de los hijos.
No existe un porcentaje "fijo" por ley, pero en la jurisprudencia de los tribunales de CABA se suele estipular entre un 20% y 35% de los ingresos netos del progenitor no conviviente, dependiendo de la cantidad de hijos y sus necesidades específicas (educación, salud, vivienda y esparcimiento).
En 2026, el uso del Índice de Crianza publicado por el INDEC se ha consolidado como la referencia principal para los jueces de familia. Este índice permite establecer un piso mínimo que garantiza cubrir el costo de bienes y servicios para el cuidado de niños y adolescentes, ajustándose a la realidad inflacionaria.
Si la cuota que recibís o pagás quedó desfasada por la inflación o si las necesidades del hijo aumentaron (inicio de escolaridad, nuevos tratamientos médicos, etc.), es momento de iniciar un incidente de aumento de cuota alimentaria. No es necesario esperar a un conflicto mayor; es un derecho de los menores mantener su nivel de vida.
Para evitar conflictos recurrentes y gastos judiciales constantes, lo ideal es establecer en el Convenio Regulador una cláusula de actualización automática basada en el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) o el mencionado Índice de Crianza.
¿Tu cuota alimentaria quedó desactualizada? No esperes a que la inflación afecte el bienestar de tus hijos. Consultanos por WhatsApp para revisar tu caso y solicitar un ajuste justo y profesional.